1. Oh, alabad al SEÑOR, naciones todas, todas -las- gentes alabadlo.
2. Pues grande para con nosotros su misericordiosa amabilidad es, y la verdad del SEÑOR para siempre -perdura-. Alabad al SEÑOR.
Salmo 116
1. Amo al SEÑOR, por haber oído mi voz -y- mis súplicas.
2. Por haber inclinado su oído hacia mí; por eso -lo- invocaré mientras yo viva.
3. Me rodearon los pesares de la muerte, y los dolores del infierno me agarraron, congoja y problemas encontré.
4. Entonces invoqué el nombre del SEÑOR, Oh SEÑOR, libra mi alma, te imploro.
5. El SEÑOR -es- clemente y justo, sí, misericordioso -es- nuestro Dios.
6. El SEÑOR preserva al sencillo; fui humillado, y me auxilió.
7. Retorna a tu descanso, oh alma mía, porque con generosidad el SEÑOR te ha tratado.
8. Pues de la muerte has librado mi alma, a mis ojos de las lágrimas, -y- a mis pies de la caída.
9. Andaré delante del SEÑOR en la tierra de los vivos.
10. Creí, y por tanto yo hablé; en gran manera me afligieron,
11. En mi premura dije, Todos los hombres -son- mentirosos.
12. ¿Qué le ofreceré al SEÑOR -por- todos sus beneficios concedidos?
13. Tomaré la copa de la salvación, y el nombre del SEÑOR invocaré.
14. Cumpliré ahora en presencia de todo su pueblo mis promesas al SEÑOR.
15. Preciosa a la vista del SEÑOR la muerte de sus santos -es-.
16. Oh SEÑOR, de verdad que -soy- tu siervo, -soy- tu siervo, hijo de tu sierva; liberaste mis ataduras.
17. Sacrificio de acción de gracias te ofreceré, e invocaré el nombre del SEÑOR.
18. En la presencia de todo su pueblo mis promesas al SEÑOR ahora cumpliré,
19. En las cortes de la casa del SEÑOR, en medio de ti, Oh Jerusalén. Alabad al SEÑOR.
Salmo 115
1. No a nosotros, Oh SEÑOR, no a nosotros, sino a tu nombre dale la gloria, a causa de tu misericordia -y- de tu verdad.
2. ¿Por qué deben decir los paganos, Ahora dónde -está- su Dios?
3. Pero nuestro Dios -está- en los cielos, él ha hecho todo lo que le he placido.
4. Sus ídolos -son- plata y oro, obra de manos de hombres.
5. -Que- tienen bocas, pero no hablan, ojos tienen, pero no ven;
6. Tienen oídos, pero no oyen, nariz tienen, pero no huelen;
7. Tienen manos, pero no manipulan, pies tienen, pero no caminan, ni tampoco por su garganta hablan.
8. Aquellos que los hicieron son igual a ellos, -al igual que- todo aquel que confía en ellos.
9. Oh Israel, tú confía en el SEÑOR, -pues- él -es- su ayuda y escudo.
10. Oh casa de Aarón, confía en el SEÑOR, él -es- su ayuda y escudo.
11. Vosotros lo que teméis al SEÑOR, confiad en él, él -es- su ayuda y escudo.
12. El SEÑOR nos ha tenido en su mente, él -nos-bendecirá, bendecirá a la casa de Israel, bendecirá la casa de Aarón.
13. Él bendecirá a los que temen al SEÑOR, -tanto- pequeños como grandes.
14. El SEÑOR te multiplicará cada vez más, a ti y a tus hijos.
15. -Sois- benditos por el SEÑOR que hizo el cielo y la tierra.
16. El cielo, -sí- los cielos -son- del SEÑOR, sin embargo a los hijos de los hombres ha dado la tierra.
17. Al SEÑOR no lo alaban los muertos, ni ninguno de los que al silencio descienden.
18. Pero nosotros de ahora en adelante y por siempre jamás al SEÑOR bendeciremos. Alabado -sea- el SEÑOR.
Salmo 114
1. Cuando Israel salió de Egipto, la casa de Jacob -se apartó- de un pueblo de lengua extraña,
2. Judá fue su santuario, -e- Israel su dominio.
3. El mar -lo- vio, y huyó, -y el- Jordán retrocedió.
4. Las montañas saltaron como carneros, -y- las colinitas como corderos.
5. ¿Qué te -afligió- Oh mar, que huiste? ¿-Y- a ti Jordán, -que- retrocediste?
6. ¿-Y- a vosotras montañas, -que- saltasteis como carneros, -y- vosotras colinitas, -también- como corderos?
7. Tiembla tú tierra ante la presencia del SEÑOR, ante la presencia del Dios de Jacob,
8. Que convirtió la roca -en- agua estancada, -y- al pedernal en una fuente de aguas.
Salmo 113
1. Alabad al SEÑOR. Alabad, Oh siervos del SEÑOR, alabad el nombre del SEÑOR.
2. Bendito sea el nombre del SEÑOR desde este momento en adelante y por siempre jamás.
3. Desde el nacimiento del sol hasta donde este mismo se pone, el nombre del SEÑOR para alabarse -es-.
4. El SEÑOR, por encima de todas las naciones excelso -es-, -y- por encima de los cielos su gloria.
5. ¡Quién -es- como el SEÑOR nuestro Dios, que mora en lo alto,
6. El cual -se- humilla para contemplar -las cosas que están- en el cielo y en la tierra!
7. El, levanta del polvo al pobre, -y- al necesitado alza del estercolero
8. Para poder colocar-lo- con príncipes, -sí- con los príncipes de su pueblo.
9. El hace a la estéril un ama de casa, -y una- madre gozosa con hijos. Alabad al SEÑOR.
Salmo 112
1. Alabad al SEÑOR. Bendito -es- el hombre -que- teme al SEÑOR, -que- se deleita sobremanera en sus mandamientos.
2. Su simiente tendrá poder sobre la tierra; la generación del correcto será bendita.
3. Abundancia y riquezas -habrá- en su casa, y su justicia perdura para siempre.
4. Para el correcto en la oscuridad la luz se levanta; -es- clemente, lleno de compasión y justo.
5. Un hombre bueno manifiesta favor y presta; sus asuntos va a guiar con discreción.
6. Para siempre no se moverá por seguro, eternamente el justo será remembrado.
7. De malas noticias no tendrá miedo; fijo está su corazón confiando en el SEÑOR.
8. Establecido -está- su corazón, miedo no tendrá, hasta ver -lo que desea- sobre sus enemigos.
9. Ha dispersado, a los pobres ha dado, -y- su justicia perdura para siempre; con honor su cuerno será exaltado.
10. El malvado -lo- verá, y se acongojará, rechinará sus dientes y se derretirá, el deseo de los malvados perecerá.
Salmo 111
1. Alabad al SEÑOR, con todo el corazón lo alabaré -en- la congregación, y en la asamblea de los correctos.
2. Las obras del SEÑOR -son- grandiosas, -y- buscadas por todos aquellos que en ellas se complacen.
3. Honorable y gloriosa -es- su obra, y su justicia perdura para siempre.
4. Para recordar ha hecho sus maravillosas obras; clemente y lleno de compasión -es- el SEÑOR.
5. Le ha dado comida a los que le temen; su convenio para siempre tendrá en mente.
6. A su pueblo le ha dado a conocer el poder de sus obras, para poder darle la heredad de los paganos.
7. Veracidad y juicio -hay en- las obras de sus manos; seguros -son- todos sus mandamientos.
8. Por siempre jamás permanecen firmes, con verdad y rectitud -son- hechos.
9. A su pueblo envió redención, su convenio mandó para siempre, santo y reverenciado -es- su nombre.
10. El temor del SEÑOR -es- el comienzo de la sabiduría, todos los que practican -sus mandamientos- un buen entendimiento tienen; su alabanza perdura para siempre.
Salmo 110
Un Salmo de David.
1. El SEÑOR le dijo a mi SEÑOR, Siéntate a mi derecha, hasta que haga de tus enemigos el banquillo de tus pies.
2. Desde Sion el SEÑOR enviará la vara de tu fuerza; rige tú en medio de tus enemigos.
3. En el día de tu poder tu pueblo se dispondrá, en las hermosuras de la santidad, desde el vientre de la mañana tienes el rocío de tu juventud.
4. Ha jurado el SEÑOR, y no se arrepentirá, -Eres- sacerdote para siempre siguiendo el orden de Melquisedec.
5. A tu derecha El SEÑOR atravesará de un golpe a los reyes en el día de su ira.
6. El juzgará en medio de los paganos, llenará -los lugares- de cuerpos de muertos, herirá las cabezas que rigen muchos países.
7. Del arroyo beberá en el camino, por eso levantará la cabeza.
Salmo 109
Un Salmo de David.
1. No te quedes callado, Oh Dios de mis alabanzas,
2. Porque las bocas de los malvados y de los engañadores se abren contra mí; con lengua mentirosa hablaron en mi contra.
3. Me cubrieron y rodearon además con palabras de odio, y sin motivo pelearon contra mí.
4. A cambio de mi amor se hacen mis adversarios, pero a la oración yo -me entrego-.
5. Y ellos me han pagado mal por bien, y odio a cambio de mi amor.
6. Coloca un hombre malvado sobre él, y que Satanás se pare a su derecha.
7. Cuando lo juzguen, que sea condenado, y que su oración en pecado se convierta.
8. Que sus días sean pocos, -y- otro tome su oficio,
9. Que sus hijos se queden sin padre, y enviude su esposa,
10. Que sus hijos sean continuos vagabundos, y mendiguen, que salgan de sus desolados lugares a buscar -su pan-.
11. Que los extorsionadores agarren todo lo que él tiene, y los extraños despojen su labor.
12. Que nadie haya para extenderle misericordia, ni tampoco que favorezca a sus hijos sin padre.
13. Que se aparte de un tajo su posteridad, -y que- en la siguiente generación su nombre sea borrado.
14. Que la iniquidad de sus padres sea recordada ante el SEÑOR, y no sea borrado el pecado de su madre.
15. Que de continuo estén delante del SEÑOR, para que de un tajo pueda apartar de la tierra la memoria de ellos.
16. Debido a que él no se acordó de manifestar misericordia, sino que persiguió al hombre pobre y necesitado, para poder -así- incluso matar a los quebrantados de corazón.
17. Así como le encantó maldecir, que así le llegue; así como no se deleitó en bendecir, que la bendición de él se aleje.
18. Así como como se arropó de maldición como su vestidura, que así esta como agua le llegue a sus entrañas, y como aceite a sus huesos.
19. Que le sea como vestidura -para- cubrirlo, y como un cinto con el que de continuo se ajuste.
20. -Que- este -sea- el pago del SEÑOR para mis adversarios, y para los que hablan mal en contra de mi alma.
21. Pero actúa tú por mí, Oh Dios el SEÑOR, por amor a tu nombre, líbrame, porque buena -es- tu misericordia.
22. Pues -soy- pobre y necesitado, y mi corazón herido está en mis adentros.
23. Me voy cual sombra que declina; cual langosta, de arriba a abajo soy lanzado.
24. Mis rodillas se debilitan de ayunar, y robustez le falta a mi carne.
25. Me volví además una vergüenza para ellos: -cuando- me miraban sacudían sus cabezas.
26. Auxíliame, Oh SEÑOR Dios mío, Oh, conforme a tu misericordia sálvame,
27. Para que puedan saber que esta -es- tu mano, -que- tú SEÑOR, lo has realizado.
28. Que maldigan, pero tú bendices; cuando se levanten, que se avergüencen, mas tu siervo que se regocije.
29. Que de vergüenza se arropen mis adversarios, y como con un manto de su misma confusión se cubran.
30. Yo con mi boca al SEÑOR alabaré sobremanera, sí, entre la multitud a él lo alabaré,
31. Pues él permanecerá a la mano derecha del desvalido para salvarlo de aquellos que condenan su alma.
Salmo 108
Una Canción -o- Salmo de David.
1. Oh Dios, listo está mi corazón; alabanzas cantaré y entregaré, aún con mi gloria.
2. Despertad salterio y arpa, -que- yo temprano -me- despertaré.
3. Entre las gentes, Oh SEÑOR, te alabaré, y entre las naciones alabanzas te cantaré.
4. Pues grande -es- tu misericordia, -hasta- por encima de los cielos, y hasta las nubes -llega- tu verdad.
5. Exaltado seas, Oh Dios, por encima de los cielos, y tu gloria por encima de toda la tierra;
6. Para que tus amados se puedan librar, salva -con- tu mano derecha, y respóndeme.
7. Dios habló en su santidad, Me regocijaré, dividiré a Siquem, y repartiré el valle de Sucot.
8. Gilead -es- mío; Manasés -es- mío, Efraín también -es- la fuerza de mi cabeza, -y- Judá -es- mi legislador;
9. Moab -es- mi vasija de baño; sobre Edom echaré mi calzado, sobre Filistea triunfaré.
10. ¿Quién me entrará a la ciudad fuerte? ¿Quién me guiará hasta Edom?
11. ¿No -lo harás tú-, Oh Dios, -que- nos has desechado? ¿Y no avanzarás tú Oh Dios con nuestras huestes?
12. En los problemas auxílianos, porque vana -es- la ayuda del hombre.
13. Por medio de Dios -lo- haremos valientemente, pues él -es el que- pisoteará a nuestros enemigos.